Archive for octubre 21st, 2009

Conversando con un ganadero… argentino…

miércoles, octubre 21st, 2009

Me invita a tomar mates con criollitos, sentados en unas sillas de madera, bajitas, de trabajo, alrededor de una mesa baja, de campo. No utiliza termo, ceba mates desde la pava. Habla pausado, y con buen tono, pensando cada palabra como si tuviera que traerlas a la memoria desde un lugar muy lejano, en el tiempo.

El galpón donde estamos está muy limpio, hay aparejos de campo de todo tipo, almanaques, bidones, cubos, todo está muy limpio. El suelo está limpio, el tambo está igual de limpio, los silos, las máquinas, nada tiene polvo, ni cacas de pájaros, ni de vacas, y todo se utiliza cada día.

Está enamorado de su campo, de sus vacas, de su cosecha. Pasa casi todo el día allí, casi todos los días del año. Su hijo le ayuda, le ha sabido transmitir su amor por la tierra, por los animales, por lo que da de sí el viento de la pampa.

Me cuenta cómo las cosechas se suceden, se siembra, se recoge, se prepara la tierra para volver a sembrar, se almacena el grano, se traslada, se vende, y se vuelve a empezar. Todo lo que dice lo dice con un cariño extremo por cada cosa, respira profundo, elige otra palabra, sonríe. ¿‘Un mate’?

Mientras bebo ese mate que ha cebado siguiendo los movimientos de su cuerpo, sin pensar en hacer algo en particular, se acomoda en la silla, se estira, levanta la pava y ceba, me alcanza el mate y se vuelve a acomodar en la silla, mira hacia un lado, disfrutando de su tierra al hablar de ella.

Me cuenta cómo las vacas dan su leche cada día, en un horario definido, y luego se van a rumiar el tiempo para hacer más leche, ‘aquí no dejamos que venga un cazador’, afirma, sin aclarar nada más. Pregunto por qué. ‘Porque un disparo haría que las vacas se asustasen, y se desconcentran, ya no querrían hacer leche, porque tienen que pensar relajadas, en silencio, sin que nada les moleste, y así hacen una leche buena, rica y abundante’.

Durante casi una hora hablamos del campo y de Europa, habla con preguntas sobre España, ‘che, allá sí que vivís bien, no?’, ‘aquí hay poca plata’, ‘las distancias son tan grandes que trasportar el grano es muy caro’, ‘allá no tenés ese problema, está todo muy cerca’, sonríe.

Heredó las tierras y la profesión de su padre, y para él el campo es su vida, ‘me ahogo en la ciudad’, dice.

Hace un gran silencio, y mirándome de reojo a ver mi reacción empieza a contar una historia, ‘aquí había uno, que era Español, gallego, jeje, bueno, no, creo que era de otro sitio de España.’ ‘Estaba todo el tiempo hablando de allá, que se quería volver, decía.’ ‘Pero nunca se embalaba para irse.’ ‘ hasta que un día vió en la tele, eso de los toros.’ ‘El tío lloraba, decía que eso era lo él sentía más.’ ‘yo no lo entendía, le decía, ¡¿pero a vos te gusta ver lo que hacen con el toro?’. Y él me decía que sí, que era un arte…’ ‘un día se volvió a España.’

‘A vos qué te parece eso de los toros?’ .  Cuando le digo que me parece una barbaridad, y que espero que un día lo prohíban, se anima a hablar sobre el tema.

‘Yo nunca lo entendí, me parece una cosa tremenda, pobre animal, che, no es justo.’ ‘a mí que cada vez que tengo que vender una vaca me da una tristeza tremenda, de pensar que a un toro, con lo noble que son, le hacen todas esas barbaridades, no puedo, se me caían las lágrimas de ver aquello’, y el gallego estaba entusiasmado’, ‘¿por qué hacen eso? Si los toros son muy buenos, mansos, a veces alguno se pone loco, pero son animalitos muy nobles, yo no lo entiendo’… ‘cómo pueden?…’

Y se quedo allí sentado rememorando aquella corrida que había visto en el canal internacional con su amigo el Español, hacía ya mucho tiempo, pero nunca había podido borrar de su memoria la tortura a la que sometían a ese toro, porque él es un señor de campo, un señor que vive del campo, y que por sobre todas las cosas tiene un enorme respeto por el campo…

Me fui pensando qué diferentes son los ‘ganaderos’ en España, esos que crían toros de lidia, y esos otros que tienen enormes cortijos, muchas tierras y se calzan con medias rosas y colorines, y por dinero y egocentrismo, torturan a un toro ya maleado haciendo alarde de un valor y de una hombría que jamás tuvieron ni tendrán. Bufones de señoritos, que se divierten de que su estupidez y arrogancia los haga dar saltitos con zapatillitas de ballet, y una espada, ante un pobre toro mareado que sólo quiere que aquella tortura termine…

Luchar contra el abandono es responsabilidad de todos

miércoles, octubre 21st, 2009

Aankomsthondjes32[2]

La gente que me conoce sabe que colaboro promocionando adopciones de perros que han sido abandonados, que necesitan encontrar una familia porque la que tenían los ha dejado tirados, se han contagiado y no es raro que me avisen si alguien está buscando un perrito de tal o cual tamaño o características que se adapte a su forma de vida y le haga compañía. Esto me alegra, me alegra que se cree una especie de red de solidaridad que al final consigue que un perrito sea adoptado. Y me hace soñar con que un día, no tengamos que buscar una familia para un perrito que se ha quedado sin ella.

Sé que con todos los recursos que son necesarios para rescatar, curar, recuperar, cuidar y dar en adopción a tantos perritos abandonados, se podría evitar el abandono. Se podría ayudar a las personas que por enfermedad o fuerza mayor necesitan buscar otro hogar para su perro, se podrían dar recursos para perros que necesiten una especial atención, una educación especial, una cura para una enfermedad….

Me preguntan muchas veces por qué se hace necesario esterilizar a los perros de compañía, y siempre doy la misma respuesta, porque no es posible recoger más cachorros abandonados, porque los pequeños se mueren de enfermedad y carencias, los bebés necesitan un cuidado especial que sólo es posible dárselo con su mamá y/o en una casa. Camadas tras camadas son abandonadas cada temporada, un año, otro año, y otro. Y perritas preñadas son recogidas de las carreteras y barriadas sin que nadie pregunte por ellas. Me dicen que no es natural esterilizar a las perritas, y yo pregunto, ¿es natural dejar a tantos bebés morir cada año de enfermedad e inanición? ¿o aplastados en las carreteras? .

Lo natural se aleja cada vez más de nuestro modo de vida porque no tomamos conciencia de las consecuencias de nuestros actos y demasiada gente no sabe que los refugios se sostienen con recursos privados y solidarios de socios y voluntarios desinteresados; que las perreras están llenas; que se sacrifican cantidades de animales porque no hay políticas y leyes que les protejan; que muchos perros son recogidos de las calles y almacenados con las basuras. Y siguen naciendo….

Tenemos mucho por hacer. Primero tendremos que conseguir políticas proteccionistas para los animales y el medio en el que viven. Los ayuntamientos deberían poner su granito de arena proporcionando para sus vecinos una atención veterinaria e identificación a precios accesibles, de tal manera que lo económico no sea una escusa en la que basar el sacrificio o la falta de atención de un animal. Campañas de toma de conciencia solidaria, para que todos colaboren en el bienestar de los animales de cada ciudad.

Porque, la gente tiene que saber que aunque no siempre ‘ven’ a los animales mal vivir y mal morir, esto sucede en todos los municipios de España en este momento, en algunos de una manera atroz, en otros en menor medida porque gente con conciencia ha conseguido, con el mismo dinero, hacer que el padecimiento de muchos animales sea mínimo o termine. Pero en todos lados se abandona, se maltrata, y se hace la vista a un lado al respecto de la situación de los animales de compañía.

Empieza por tu barrio, y no dejes que nada malo le suceda a los animales de tu calle, denuncia el maltrato, acoge a los animales abandonados, únete a las asociaciones que defienden a los animales y colabora con ellos, difunde estas ideas, cuida de tus animales, y sobre todo y lo más importante, no dejes de pedir que las leyes les protejan.